Nuestra historia comienza en 1998, cuando mis padres, Carlo y Paola, decidieron comprar una pequeña ruina situada en el campo, rodeada por una hermosa finca. Mi hermano Marco y yo éramos todavía niños, y ese lugar debía ser simplemente un refugio para pasar los domingos y permitir que mi padre, quien nunca pudo estar quieto, se dedicara a la tierra.
Con el paso del tiempo, ese sueño tomó forma. En Sarticola, una hermosa zona del municipio de Luni (antes Ortonovo), los terrenos se fueron recuperando poco a poco. Surgieron las primeras botellas de aceite, llegaron los animales de corral, los viñedos, el huerto y los primeros productos destinados no solo a nuestra familia, sino también a los amigos y a los habitantes del pueblo. Así nació la Granja La Sarticola.
El entusiasmo crecía año tras año y, en 2000, mis padres decidieron abrir un pequeño agroturismo. La idea era sencilla: "como mucho, algunas mesas y un par de habitaciones para los amigos". Pero el proyecto conquistó desde el principio a quienes lo visitaban.
En los años siguientes también nos convertimos en una granja educativa, compartiendo con grandes y pequeños la pasión por la naturaleza, los animales y la vida rural.
Cuando llegó el momento de pensar en mi futuro, la elección fue natural: continuar esta historia familiar, invirtiendo y mirando hacia adelante sin perder nuestras raíces. Con muchos sacrificios y la valiosa ayuda de toda la familia, ampliamos la empresa, duplicando las tierras y aumentando las producciones. En 2011 renovamos el agroturismo, haciéndolo aún más acogedor, cómodo y funcional.
Nuestro camino de crecimiento continuó también en 2025 con la construcción de nuevas habitaciones y la modernización de los talleres de la empresa: la bodega, la colmenar y la tienda de aceite, espacios que reflejan el trabajo y la pasión que ponemos cada día en nuestras producciones.
Hoy les recibimos con el mismo entusiasmo de entonces, en un ambiente familiar donde la autenticidad, la hospitalidad y el amor por la tierra siguen siendo los ingredientes más importantes. Estaremos encantados de compartir con ustedes nuestro pequeño rincón de paraíso.